El Chihuahua

Muchas son las teorías acerca de la procedencia del Chihuahua. Se cree que el Chihuahua proviene de una antigua raza de América Central llamada “Techichi”, que vivía en la civilización Tolteca. Los Aztecas conquistaron a los Toltecas, acogiendo a los Techichi en su civilización. Según las representaciones y pinturas de los Techichi encontradas,  la civilización Tolteca tenía la creencia de que los Techichi eran perros “mágicos”, que podían curar enfermedades y guiar a los Toltecas hacia la vida eterna. El Chihuahua, tal y como lo conocemos hoy día, fue descubierto en la ciudad de Chihuahua (México) en 1850.

techichi

 

¿Cuánto pesa un Chihuahua?

El peso ideal de un Chihuahua está entre 1 y 3 kilos, aunque dentro del estándar están aceptados los Chihuahuas a partir de 500 gramos. Con este peso, estamos hablando de la raza de perro más pequeña del mundo. Su ligero peso y tamaño hacen del Chihuahua un estupendo compañero de viajes, pero también deberás tener en cuenta otras desventajas de su tamaño y tener mucha precaución para evitar posibles fugas a través de verjas, vallas o barrotes de ventanas, ya sea en tu propia casa o si estáis en otro lugar. (Parques, casas de amigos, veterinario o peluquería, etc.)

También hay que ser muy cuidadosos con el tipo de collar o arnés que elegimos, ya que son unos perfectos escapistas y en un simple movimiento podrían escapar de él.

¿Arnés o collar?

Sin duda, lo mejor para un Chihuahua es utilizar un arnés, ya que su cuello es pequeño y frágil y pueden sufrir daños en la tráquea con los tirones de correa. Además, los Chihuahuas, al igual que otros perros de razas pequeñas, tienen una presión intraocular alta y un mayor riesgo de sufrir glaucomas. Los tirones en el cuello no hacen otra cosa que aumentar ese riesgo. Por ello es recomendable un arnés seguro, bien ajustado, del que no pueda escapar. (Comprueba que si tú caminas hacia adelante y él recula hacia atrás no se sale del arnés).

La Salud del Chihuahua

Los Chihuahuas suelen gozar de buena salud. Un Chihuahua sano vivirá de 10 a 18 años sin muchos problemas. Para ello, asegúrate de que tu Chihuahua proviene de un criadero responsable. Solicita un certificado de salud de sus padres donde se especifique que ambos están libres de enfermedades. Recuerda que un criador responsable criará con perros mayores de 2-3 años, ya que hay una serie de patologías y enfermedades hereditarias que no se manifiestan en el perro hasta esa edad. Además, lo ideal es poder conocer personalmente a sus padres para asegurarnos de que su temperamento es bueno, ya que tu cachorro también heredará “su genio”. Desconfía de aquellos criadores que no te permitan pasar un rato con los padres de tu futuro cachorro o que no te muestren dichos certificados de salud.

Si quieres un Chihuahua, te recomendamos preguntar primero en las protectoras y albergues caninos de tu ciudad: ni te imaginas la cantidad de perros de raza, (incluidos Chihuahuas) que hay. Por desgracia, el abandono ya no es sólo cosa de mestizos, y adoptar un Chihuahua puede ser más fácil de lo que crees.

Por precaución, un buen criador no te entregará un Chihuahua si va a convivir con niños menores de ocho años, ya que podrían lastimarle mientras juegan, por supuesto sin ninguna mala intención.

Son perros activos, con lo que necesitan al menos 30 minutos diarios de ejercicio, ya sea paseo a buen ritmo o juegos en el parque con sus amigos. Para gestionar toda esa energía, seguro que tu Chihuahua disfruta de lo lindo aficionándose a actividades como el Agility. Hará un montón de amigos, crearéis un vínculo perfecto entre los dos y además exprimirá todas sus capacidades físicas y cognitivas al máximo.

Agility Chihuahua

El Temperamento del Chihuahua

El Chihuahua olvida muy a menudo que es el perro más pequeño del mundo, y tiende a meterse en líos enfrentándose a perros más grandes que él. Por ello es importante socializar a tu Chihuahua desde pequeño con otros perros, de todos los tamaños y razas posibles, pero vigilando siempre que otros perros grandes no le hagan daño jugando.

Debido a su pequeño tamaño, generalmente los propietarios de estos perritos tienden a sobreprotegerle y mimarle en exceso. No lleves a tu Chihuahua en brazos salvo que sea estrictamente necesario, y mucho menos cuando se encuentre con otros perros. Deja que se comunique y no interfieras en su lenguaje canino si no es necesario.

Los Chihuahuas son demasiado protectores con su propietario o familia, con lo que no llevarán bien la visita de extraños en casa y normalmente les ladrarán incansablemente. Acostumbra a tu Chihuahua desde pequeño a recibir y gestionar visitas, siempre utilizando el refuerzo positivo y premiándoles cada vez que llega una visita y no es sometida a un tercer grado. Ignora sus malos comportamientos: con el tiempo, dejarán de hacer eso que tanto te molesta al ver que no obtienen nada a cambio. Por supuesto, nunca uses el maltrato o violencia contra tu Chihuahua. Son perros pequeños y muy delicados y podrías lastimarle incluso sin querer. Además, podría incluso asustarse y huir teniendo esto graves consecuencias.

Chihuahua y Doberman

Si tienes un Chihuahua, ¡no dudes en unirle a nuestra manada!

 

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