Cómo enseñar a tu perro a sentarse

La orden «Sienta» es para muchos perros y propietarios la primera fase del aprendizaje, dado que se enseña empleando aptitudes espontáneas del perro.

Queremos enseñaros dos técnicas sencillas y relacionadas con el juego para que tu perro responda a este comando básico y empiece a aprender a autocontrolarse y sentarse cuando se lo pidas.

La posición sentada del perro es la posición básica y fundamental del adiestramiento canino. Tu perro tiene que conocer la orden «Sienta» y responder a ella de forma inmediata en cualquier circunstancia: cuando hay niños jugando alrededor, cuando viene el cartero a casa, en presencia de otros perros, cuando hay ruidos de petardos, etc.

Esta posición permitirá canalizar la atención de tu perro y hará que se olvide de sus impulsos naturales. Además, un perro sentado tranquilizará a tu vecinos en el ascensor, o a los niños a la salida del colegio.

Método pasivo

Este método se utiliza aprovechando el comportamiento natural del perro de sentarse cuando tiene ganas. De esta forma, no percibirá el comando «Sienta» como una orden, sino como una posición que le conviene y le aporta también chuches y caricias. El método es muy sencillo, pero requiere mucha atención y sincronización.

Cada vez que el perro se sienta por voluntad propia, puedes decir la orden «Sienta» y felicitarle con chuches o acaricias. Hay que saber anticipar el momento en el cuál el perro va a sentarse para decir la palabra en el momento exacto. Tu perro asociará rápidamente la palabra y la relacionará con esta posición.

La solución para no tener que vigilar a tu perro todo el día para pillar el momento justo es aprovechar los momentos de juego. Cuando estás a punto de tirarle la pelota, tu perro va a sentarse de forma natural mientras espera y sigue  tus gestos atentamente. Aprovecha este momento para indicarle «Sienta» antes de tirarle la pelota.

El metodo activo (luring)

Consiste en estimular el perro para que adopte la posición sentada.

Por tema de equilibrio, un perro que levanta la cabeza y la mueve hacia atrás, esta obligado a sentarse (para no caer). Vamos a utilizar esta situación para el aprendizaje.

Coge una chuche y sujétala encima de la nariz de tu perro. Él levantará la cabeza para mirar y olerla. Entonces, extiende el brazo hacia las caderas de tu perro. Para seguir mirando el premio, va a mover la cabeza hacia atrás, y su reflejo natural será sentarse para poder seguir la chuche con la vista y no darse la vuelta como haríamos nosotros.

La mayoría de los perros se sientan de forma instintiva con este ejercicio. Sólo te queda añadir la palabra «Sienta» en el momento adecuado y por último darle el premio bien merecido.

Algunos perros un poco más rebeldes caminan hacia atrás en lugar de sentarse. Si es el caso de tu perro, siempre puedes practicar el ejercicio delante de una pared o en un rincón para que no tenga posibilidad de dar marcha atrás.

La segunda etapa del método consiste en repetir el ejercicio quitando el premio. Entonces se siguen las mismas pautas pero sin chuche en la mano.

Y por último, se repite el ejercicio quitando ahora el movimiento de brazo, para que el perro sólo conteste a la orden verbal.

Consejos:

  • Recuerda que no hay que empujar nunca en las caderas del perro. Actuando así, sólo conseguirás que tu perro se resista e intente levantarse. Aunque consigas que se siente por la fuerza, vivirá la orden como una restricción y la palabra «Sienta» será asociada a una posición de sumisión, y no la buscará más de forma natural. Además, las caderas de los perros son frágiles y podrías hacerle daño. Hablamos siempre de soluciones que no impliquen ninguna restricción, daño o malestar para tu perro.
  • Empieza el ejercicio en un lugar conocido y tranquilo como tu casa, sin que haya muchas distracciones para tu perro, y luego podrás practicar en la calle, e incluso rodeados de otros perros.
  • Como cualquier otro ejercicio, ármate de paciencia (y de chuches ricas) porque el aprendizaje de tu perro sólo depende de tu voluntad de enseñarle. ¡Y recuerda que nada sale siempre bien a la primera!
  • Intenta no agobiar a tu perro con los entrenamientos, y trata de ponerles fin siempre después de que haya hecho bien un ejercicio, tras su merecida chuche y su correspondiente fiesta verbal. Así tu perro estará deseando volver a pasar tiempo contigo aprendiendo cosas nuevas.

1 Comentarios

  1. Gracias por compartir este artículo. A mi la verdad es que este proceso me resultó bastante fácil ya que lo aprendió enseguida, igual que el de dar la pata. Y mira que se trata de un teckel, que se supone que son bastante duros, jeje. Saludos!!

    Reply

Escribir un comentario.