Esterilización en perras

¿En qué casos se recomienda la esterilización en perras?

Son varios los motivos que pueden llevar a una persona a decidir esterilizar a su perra.

El principal motivo, y por lo que todas las protectoras caninas y felinas recomiendan la esterilización en perras, es para poder tener un control sobre la natalidad de camadas no deseadas, y así evitar abandonos o que esos futuros cachorros terminen en malas manos.

Una hembra puede tener camadas que van desde dos hasta quince o ¡casi veinte! cachorros. Si cada uno de esos cachorros (hembra) puede a su vez tener más camadas cuando alcancen la madurez sexual, ¿te imaginas en unos años cuántos cachorros habrá podido traer al mundo (directa o indirectamente) tu perra?

Si no quieres ser el responsable de todos estos pequeños, deberás tener la seguridad de poder controlar a tu perra en sus fases receptivas durante sus ciclos. Evitar que esté con otros machos sin castrar, controlar que no pueda escaparse o perderse, etc.

Otros de los motivos que pueden llevar a un propietario a esterilizar a su perra, es por cuestiones de salud.

Una hembra puede desarrollar a lo largo de su vida distintos tipos de quistes y tumores. Por ejemplo, las hembras que tienden a desarrollar embarazos psicológicos (pseudogestación), son más propensas a tener algún tumor mamario. Esto se debe a que sus mamas generan leche y no habrá cachorros que amamantar, por tanto en muchos casos esta leche puede inflamar e infectar las mamas de la perra, provocando tumoraciones y quistes.

Con la esterilización en perras, no habrá pseudogestación y por tanto el riesgo de padecer quistes mamarios se reduce más o menos dependiendo de la edad en la que la perra haya sido esterilizada. Si no tienes intención de que tu perra tenga alguna camada, te recomendamos la esterilización temprana, antes del primero o segundo celo.

Con la esterilización en perras también evitamos infecciones de útero (piómetras)quistes ováricos y prolapsos vaginales.

En resumen: si tienes claro que no querrás una camada de tu perra, lo ideal es que, por salud, la esterilices joven y así reducirás al máximo el riesgo de padecer tumores y quistes en mamas, útero y ovarios.

¿En qué consiste la operación?

Anestesia general:

Lo primero que el veterinario hará a la perra es un examen pre-quirúrgico. Una analítica y radiografías de torax nos dirán si es recomendable o no aplicar una anestesia general según su estado de salud.

El veterinario también nos hará una serie de preguntas relacionadas con los antecedentes y patologías de nuestro perro: ¿tiene alguna enfermedad? ¿Está tomando actualmente alguna medicación? ¿Es alérgico a algo?

Es muy importante no olvidar contar al veterinario ni un solo detalle de su historial médico.

Una vez tengamos el OK del veterinario, debemos acudir a la clínica por la mañana el día que nos hayan citado.

Para practicar la esterilización en perras, es indispensable que ésta acuda en ayunas ya que se realizará con una anestesia general. No olvides que deberás retirar el agua y comida desde la noche anterior tras su cena, y no dar ningún premio o chuchería durante esa noche o la mañana siguiente.

Las constantes vitales de la perra serán monitorizadas en todo momento por un equipamiento específico y además supervisadas por un especialista. Así podrá detectarse rápido cualquier anomalía que pudiese suceder.

Intervención quirúrgica:

Una vez la perra esté anestesiada, se procederá a rasurar su abdomen para poder realizar la operación sin riesgos de infección al entrar el pelo en contacto con la herida abierta.

El fin de la intervención es retirar los ovarios y el útero de la perra con el menor riesgo posible para ella. (Ovariohisterectomía).

Una vez realizada la intervención, (los más valientes podéis ver los pasos de la intervención paso a paso aquí), viene el “despertar” de la perra. Suele llevar unos minutos y se realiza de forma progresiva. Una vez la perra ha despertado, el veterinario la mantendrá en observación varias horas para asegurarse de que todo funciona correctamente.

En la mayoría de casos, la perra podrá irse a casa esa misma tarde.

Cuidados tras la esterilización en perras

La perra y el veterinario ya han hecho su parte. Ahora es del propietario la responsabilidad de que la cicatriz cure lo mejor y más rápido posible.

Es posible que el mismo día de la intervención la perra se muestre ausente, un poco aturdida, y que no quiera comer ni beber. Lo ideal es comprar una lata de comida húmeda gastrointestinal a base de pollo y arroz, y darle un poquito sin obligarla, o incluso dejarla ayunar hasta el día siguiente.

Es muy recomendable poner a la perra un collar isabelino (comunmente conocida como “campana”). Esto evitará que se lama la herida con el riesgo de infección que esto puede acarrear, o incluso que se arranque los puntos ¡y pueda ocurrir una desgracia!

También hay que vigilar que la perra no salte, corra, se suba y baje de la cama o sofá, etc., ya que algún punto podría soltarse.

El veterinario nos indicará en todo momento qué medicación y durante cuántos días debemos darle, así como pautas para desinfectar e hidratar la cicatriz de la perra.

Dependiendo del tipo de puntos que hayan aplicado a la perra, el veterinario hará un seguimiento para determinar qué día pueden quitarlos. En la actualidad se suele hacer una sutura intradérmica (puntos internos) con material reabsorbible que tal vez no haga falta retirar.

Pros y contras de la esterilización en perras

Pros:
  • Evitaremos que nuestra perra quede preñada “por accidente”.
  • Evitaremos que nuestra perra desarrolle tumores, quistes y prolapsos, y por tanto alargaremos su vida considerablemente.
  • Evitaremos que nuestra perra desarrolle embarazos psicológicos (pseudogestaciones).
  • Conseguiremos que nuestra perra tenga una mejor relación con otros perros. Recuerda que es molesto para ella cuando intentan montarla en la fase no receptiva y puede “coger manía” a los perros por este motivo.
  • Evitaremos peleas entre machos cuando ella esté en celo.
  • Evitaremos que se escape, ya sea evitando a un macho pesado en el parque en su fase no receptiva o por el contrario, buscando el amor en su fase receptiva.
  • Aunque esto es menos importante, evitaremos los sangrados de nuestra perra cada seis meses.
Contras:
  • La anestesia general puede suponer un riesgo para la vida del animal si éste es muy mayor o tiene alguna insuficiencia cardíaca o pulmonar.
  • En algunos casos, el post-operatorio puede ser duro para la perra (y para sus propietarios).
  • En algunos casos muy concretos, las perras pueden presentar incontinencia urinaria tras la operación.
  • Las perras esterilizadas tendrán (en algunos casos) más tendencia a engordar y por tanto habrá que vigilar más su dieta e incrementar el ejercicio diario.

Contamos todo esto desde nuestra reciente experiencia tras la esterilización de nuestra perra Sakura.

Llevábamos tiempo dándole vueltas a la opción de esterilizar a Sakura. Durante sus fases del celo, ha llegado a escaparse del parque por librarse de un macho pesado, ha sido acorralada por decenas de perros intentando montarla, y un sinfín de situaciones más que estaban comenzando a hacer que su relación con los machos cambiase. (Se había vuelto agresiva con ellos).

Además de esto, en sus últimos dos celos desarrolló pseudogestaciones, lo que hizo que tuviese las mamas hinchadas, no tenía ganas de salir a la calle y estuviese más apagada (además de pasarse las noches escarbando en su propia cama).

Viendo que todo esto podría provocarle problemas de comportamiento y de salud, y aprovechando que tenían que anestesiarla para quitarle un pequeño quiste de la pata, decidimos esterilizarla.

Esta es la cicatriz de Sakura el mismo día de la operación. Son unos puntos intradérmicos reabsorbibles.

cicatriz esterilización Sakura

Si tienes otro perro en casa, te recomendamos que pongas a tu perra una camiseta vieja para que su amigo/a no le chupe la herida. Los perros no sólo lamen sus heridas: también lamerán las de otros perros para calmarles.

Sakura

¡Por supuesto Sakura ahora es la mimada en la oficina de Gudog!

la foto 3 (3)

Esperamos que te haya servido esta información si estás pensando en esterilizar a tu perra.

Somos conscientes de que hay muchos puntos de vista y opiniones respecto a esterilizar/castrar o no hacerlo. En nuestro caso, y al no tener ninguna intención de criar con Sakura, simplemente hemos valorado el riesgo que podría suponer el no hacerlo.

En este post sobre el celo de las perras podrás encontrar cuál es el mejor momento para esterilizar a tu perra.

¡Aceptamos comentarios!

 

5 Comentarios

  1. Muy bueno y amplio el artículo, con un lenguaje claro y sencillo

    Además, se agradece ver que no hay un interés comercial detrás y la sinceridad del artículo.

    !Muy bueno¡

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  2. Pasad mañana hacemos preoperatorio a perrita de 14 meses, ya ha tenido un celo
    Otra q tuvimos a los 6 años nos dio un gran susto con piometra que pudimos tratar a tiempo por eso ahora con esta queremos operar antes aunque nos da un poco de cosilla porque la vemos muy inquieta aún es un cachorro con todas las letras no para y nos da pena el postoperatorio

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  3. mi perrta despues de la operacion tiene las 2 mamasq estan cerca de la bulva muy inflamada y estamos preocupados por lo demas esta bien

    Esta muy bueno su. Blog.muchas gracias

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