Viajar al extranjero con un perro

viajar al extranjero con un perro

Viajar con su amigo de cuatro patas no se improvisa y organizar  nuestras vacaciones con suficiente antelación nos permitirá evitar más de quebradero de cabeza. En Gublog ya os hablamos de cómo preparar vuestras vacaciones en la montaña con un perro o las vacaciones de verano. En este artículo vamos a centrarnos más en cómo viajar al extranjero con un perro ya que se suele necesitar más organización. Para cruzar fronteras con nuestro peludo tendremos que regirnos por ciertas leyes que pueden, a veces, complicar las cosas.

Viajar al extranjero con un perro: la Unión Europea

A la hora de viajar al extranjero con un perro, no salir de la Unión Europea puede ser una elección más que acertada. Tanto a nivel de tiempo de trayecto (sabemos que muchos perros sufren bastante por el transporte) como a nivel de legislación.

  • Para viajar por la Unión Europea, tu perro necesitará llevar microchip. Es una medida obligatoria en el territorio nacional pero a la hora de querer cruzar fronteras nos pedirán aportar la documentación que lo acredita. El microchip tiene un número único que identificará al perro a lo largo de su vida. En el fondo es lo mismo que para nosotros con el DNI.
  • También necesitará un pasaporte veterinario europero (igual que los humanos, os lo hemos dicho) que se puede pedir en el veterinario. En el pasaporte aparece el código de identificación del microchip y permite viajar por toda la Unión Europea y otros destinos como Andora, Islandia, Liechtenstein,  Monaco, Noruega, San Marin, Suiza y el Vaticano.
  • Otro requisito imprescriptible: el perro deberá tener al día la vacuna contra la rabia. Este virus puede trasmitirse al ser humano y en algunas zonas todavía no ha sido erradicado. Conviene también desparasitar al perro cierto tiempo antes de salir de viaje y consultar al veterinario para ver las posibles recomendaciones que os podría dar de cara a este desplazamiento.

Y aunque nos quedemos en la Unión Europea, la libre circulación de personas todavía no se aplica a los animales de compañía. Algunos países como el Reino Unido, los países escandinavos o Irlanda tienen normativas bastante estrictas al respeto.

Para optar a entrar en estos territorios, un perro debe haber cumplido 3 meses y haber seguido un tratamiento de desparatisación. El perro debe entrar en el país usando un medio de transporte autorizado (por ejemplo no se podría hacer con un barco de propiedad privada). Algunas razas categorizadas como peligrosas (como los pitbulls o dogos argentinos) no están autorizadas a entrar en el Reino Unido. Conviene informarse bien con suficiente antelación de la normativa vigente en cada destino, porque según qué país, un mismo perro formará parte de distintas categorías, como puede ser el caso en España entre las diferentes comunidades autónomas.

 

viajar al extranjero con un perro

Viajar con un perro fuera de la Unión Europea

Si nos alejamos del viejo continente las cosas se complican. Más allá de las horas de trayecto y del hecho que muchos perros no pueden viajar en avión, la legislación puede ser bastante restrictiva. Os recomendamos informaros con antelación de los trámites necesarios preguntando a la embajada o el consulado del país en cuestión. Algunos países piden cumplir ciertas normas sanitarias como la cuarentena o la realización de pruebas médicas.

Además de eso, se os puede pedir un test de laboratorio que demuestre la eficacia de la vacuna antirrábica en el perro. La cartilla veterinaria es otro documento importante que habrá que echar a la maleta. En el veterinario se puede pedir un certificado médico internacional atestando de la buena salud de nuestro amigo.

Países como Nueva Zelanda, México o Japón imponen una cuarentena que puede durar entre algunas semanas o varios meses, y los gastos de esta correrán a vuestra cuenta.

 

 

viajar al extranjero con un perro

Como más vale prevenir os recomendamos contactar con la embajada o el consulado del país donde tenéis pensado ir antes de cerrar el viaje, que sea en la Unión Europea o fuera.

Las leyes son distintas en cada país, y pueden cambiar con el tiempo. Una llamada telefónica o un mail podría ahorrar más de un disgusto.

Conviene también contactar con la compañía aérea con la que tenéis pensado volar, cada una tiene sus propias restricciones en cuanto a transporte de animales.

Y si finalmente optas por irte de viaje sin tu peludo, porque resulta que el trayecto o la estancia no sería de su agrado, sabes que puedes contar con los cuidadores de Gudog. Mientras exploras el mundo, podrás seguir el día a día de tu amigo en casa de su cuidador que te mandará (si quieres) fotos y vídeos y te contará lo bien que se lo está pasando en sus vacaciones.

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